miércoles, 23 de abril de 2008

Que importa si las mañanas son claras negras o grises
solo importa la calidez de cada petalo perdido de una flor
una cosa insignificante en las memorias,
en los palpitares No.
y otra noche más,
otra espera, otro instante
donde mi corazon se reposa en tu lecho
como las luciernagas en la bruma.
Puedo seguir cantando tus artimañas,
pero el pecado en ti es habitual.
Por favor no intentes ser el angel guardian
siendo ya un demonio de alas negras,
el volar solo te resulta en el infierno,
no en otros mares.

1 comentario:

Anónimo dijo...

agregue algo , me falta editarlo y copiar la segunda parte!